Mientras millones de cubanos no pueden cubrir una canasta básica y la economía de la isla se contrae aceleradamente, el presidente de la isla Miguel Díaz-Canel celebró este jueves un encuentro con líderes barriales, representantes de organismos e instituciones para defender lo que el régimen llama la dimensión social de sus reformas económicas, según publicó el sitio oficial de la Presidencia cubana.
El mandatario resumió el mensaje del evento en su cuenta de Facebook: «Seguimos trabajando por una mejor sociedad», tras lo que describió como un «emotivo intercambio» en el que, según él, se «defendió la decisión de preservar la justicia social en medio de las transformaciones que vive el país».
El encuentro, moderado por el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otamendi Campos, reunió a cerca de una veintena de participantes vinculados a los ejes temáticos de las llamadas 176 Transformaciones Económicas y Sociales, aprobadas por la Asamblea Nacional en junio de 2026.
También estuvieron presentes figuras del Buró Político como Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional; Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Comité Central; y Teresa Amarelle Boue, secretaria general de la Federación de Mujeres Cubanas, además del viceprimer ministro Eduardo Martínez Díaz.
Díaz-Canel insistió en que la justicia social es el elemento que distingue el paquete de reformas del capitalismo: «Para nosotros no tiene sentido el crecimiento económico si no tiene impacto en el desarrollo social; para nosotros no tiene sentido generar riqueza económica si no tiene un impacto y un apoyo a los programas sociales y, sobre todo, que la riqueza que construyamos se distribuya con un concepto de justicia social».
El jefe de Estado también afirmó que Cuba da «más oportunidades a lo social» y defiende «más la inclusión, la equidad y las posibilidades para todos», en contraste con las «políticas de choque» que, según él, aplican quienes «agreden» y «bloquean» a la isla, en referencia al embargo estadounidense.
Entre las experiencias expuestas figuraron el trabajo de líderes barriales en Ampliación de Almendares con jubilados y personas vulnerables, programas deportivos en el municipio Playa que atienden a jóvenes con adicciones, y la labor de la mipyme Hidrox S.U.R.L., del Cerro, que desde 2022 apoya instalaciones de salud y educación con precios sin recargo, financiados con la expansión de su negocio de lavado de autos.
El discurso oficial de justicia social choca, sin embargo, con una realidad económica que el propio gobierno reconoce como incierta. A finales de septiembre, el primer ministro Manuel Marrero Cruz informó que el régimen había aplicado el 89% de sus reformas, pero admitió que aún falta comprobar su efecto real en producción, ingresos, precios y empleo.
La CEPAL proyecta una caída del PIB cubano de 10,3% en 2026, la peor de América Latina, mientras la inflación interanual llegó a 25,19% en agosto y el peso acumuló una depreciación de 39,1% en el primer semestre del año.
Un estudio independiente citado por France 24 estimó que 6,45 millones de cubanos —el 66% de la población— no pueden cubrir una canasta básica, cifra que contrasta con la narrativa oficial de inclusión y equidad que Díaz-Canel repitió este jueves ante los participantes del encuentro.
En septiembre, el propio gobierno admitió que no sabe con certeza si los cambios económicos van a funcionar, una confesión que deja en evidencia la fragilidad del modelo que Díaz-Canel presenta como garante de la justicia social.
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Este artículo ha sido generado o editado con la ayuda de inteligencia artificial. Ha sido revisado por un editor antes de su publicación.
